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jueves, 25 de febrero de 2010

Estoy harta de la hipocresía.
Estoy harta de los malentendidos intencionados.
Estoy harta del mundo en el que vivo y estoy harta de sus habitantes por su cinismo, su pasotismo y su tolerancia equívoca.
Siento rabia hacia casi todo lo que me rodea, hacia casi todo lo que veo y lo que escucho. Siento rabia hacia la mierda de concepción de la libertad del mundo que pisamos felices y contentas. Si la libertad es la facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos; el estado o condición de quien no es esclavo o el de quien no está preso; la falta de sujeción y subordinación, no entiendo qué es lo que hace entender equívocamente, erróneamente, que la libertad es también la "facultad que se disfruta en las naciones bien gobernadas de hacer y decir cuanto no se oponga a las leyes ni a las buenas costumbres"...
¿Qué es eso de estar sujetas a la orden de alguien o de algo?
¿Por qué permitimos las cosas que pasan en el mundo?
¿Por qué nos conformamos y decidimos no hacer nada? O peor aún...¿por qué ni siquiera decidimos?
La vida deberían ser decisiones en pos de la libertad, de la auténtica libertad. Otra cosa no es vida.

6 comentarios:

Mirna dijo...

Libérate aquí.
Yo siempre me harto, es imposible no hartarse.
Hay quien tienen la libertad de obrar bien y hacen caso omiso de ella, haciéndole daño a otros...

| n c u b € dijo...

Necesitamos las leyes para ser libres y establecer esas leyes no es algo sencillo. Visto desde fuera lo parece, pero dentro es otra cosa, incluso para aquellos políticos de buenos propósitos.

lena dijo...

Yo me libero a través de lo
que escribo en el blog. Es cierto que la libertad es necesaria para vivir, pero hay tantas cosas que la cohartan... Soy de las que creen que debemos ser libres en su justa medida, sin dañar la libertad ajena... pero, cuesta tanto en ocasiones...
Me encantan tus reflexiones.
Besazos a (casi) medianoche.
Lena

Antonio Follapijas dijo...

Lo que pones por ahí es la utopía más utópica.

Aunque interesante.

Jose Ramon Santana Vazquez dijo...

...traigo
sangre
de
la
tarde
herida
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazón
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...


desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ


TE SIGO TU BLOG




CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesía...


AFECTUOSAMENTE
EL JARDÍN DE ACRACIA

ESPERO SEAN DE VUESTRO AGRADO EL POST POETIZADO DE LOVE STORY, CABALLO, LA CONQUISTA DE AMERICA CRISOL.

José
ramón...

Laietti dijo...

Sí, quizás es la utopía más utópica. Y por eso estamos orgullosos de ella. Porque el concepto "utopía" es el que se aplica a todo aquello que se tilda de peligroso, que no interesa que pensemos. Dicen "esto es utópico" para que la gente lo rechace en el acto.

La utopía es la promesa de un porvenir mejor. Puede que no se cumpla. O puede que sí. Lo que es seguro es que si nos asustamos a la hora de proponerlo nadie nunca va a hacer nada para cambiar las cosas.


Es una pena que siga habiendo tantísimas personas resignadas a cerrar los ojos a la realidad que les rodea, y viviendo a través de las pantallas de sus televisores. Decidir es un salto al vacío, y da miedo. Sí. Pero en esto consiste la libertad.. en darte cuenta de que estás completamente expuesto a las consecuencias de tus decisiones. Que nunca tienes argumentos suficientes para justificarlas. Y aun así tomarlas, porque si no no tiene sentido seguir andando...


No estoy de acuerdo en que necesitemos leyes para ser libres. Las leyes no son más que invenciones a las que nos subordinamos, delante de las cuales nos arrodillamos creyendo que son una verdad única y absoluta. Entiendo que existan unas mínimas pautas para que la convivencia sea fructífera... ..pero acaso no las tenemos ya en nuestra condición de seres humanos? Eso es lo que habría que ver. ¿Realmente somos tan malos malísimos que necesitamos de un miedo al castigo para volvernos dignos?

En fin, que empiezo y no hay quien me pare.

Tu sigue gritando, aunque no escuchen.

Yo, mientras, con todo el morro me iré colando a fisgonear tu mundillo. Tu hermana me lo ha puesto en bandeja, de plata, y ahora que le he hechao un ojo, sé que voy a seguirlo. Porque me ha sorprendido verme reflejada en muchas de tus frases.

Un beso y... FELICIDADES!!!


Laia