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viernes, 11 de diciembre de 2009

EN CONTRA DE LA NAVIDAD

Paso de la Navidad. Me toca los cojones la Navidad. ¿Por qué habría de celebrar semejante estupidez yo? Obviamente, no creo ni en Dios ni en las religiones ni en las fiestas que de ellas se derivan, además de que nunca he ido a clase de religión y mis conocimientos sobre el Cristianismo y el Catolicismo derivan de mi aprendizaje objetivo debido a las evidentes necesidades que un Historiador del Arte tiene (¡viva la iconografía!), por lo que ni siquiera he sufrido el golpe de gran parte de la población, la hostia (¡qué término más a cuento!) que supone darse cuenta de la engañiza. Por todo ello, es ridículo que cene manjares sobre el mantel bueno la noche que nació Jesucristo. Yo contra éste no tengo nada, fíjate, pero también es cierto que lo mismo habría estado mejor que no naciera, así que no tiene sentido que lo celebre.
La Nochevieja es otra historia. Esa mola más porque las fechas siempre me han gustado, por no decir que me han obsesionado (recuerdo a la perfección la fecha de cada acontecimiento relevante de mi vida) y por ello, cambiar de año me parece divertido. No obstante, volvemos al borreguismo: las uvas. Ala...todos a hacer lo mismo a la vez...¿Para qué vamos a ser originales y a diferenciarnos de los demás si podemos ser todos iguales y no pensar? Sin duda, eso es más fácil, mucho más...Pues paso de las uvas también. Gilipolleces. Un año hay una producción masiva de uvas y a un listo se le ocurre la idea de tomarlas con las campanadas sólo por venderlas y que no se pudran (que está muy bien para el mundo porque la comida no se tira) porque pierde dinero (que está muy mal para él) y no sé cuántos años después, la gente, en masa, sigue haciéndolo.
Los regalos...otro gran invento de la Navidad, que se inventa a sí misma pero El Corte Inglés siempre está dispuesto a ayudarla...Es una idea fantástica. Tenemos que hacernos regalos todos porque sí. ¿Por qué? ¿Cuál es el motivo? Como a Jesucristo los Reyes le llevaron oro, incienso y mirra (que digo yo que para qué coño querría la Virgen todo lo que no fuera oro), 2010 años después nos seguimos haciendo regalos entre nosotros. Eso no tiene sentido ni en el momento de la creación de la tradición (porque vaya que se celebre el Nacimiento, pero lo de los regalos no lo entiendo) pero si se le busca el sentido ahora, dan ganas de llorar. Las ganas se acrecientan si piensas en que dos días después todo vale la mitad y ya nadie compra porque los regalos están hechos para entonces...
No voy a tratar de convencer de la mierda que supone la Navidad, con sus gastos, sus derroches, sus regalos, sus comidas salvajes de las que luego la mitad va a la basura y sus abusos en un mundo en el que la mitad de la población se muere de hambre, no. No pretendo hablar de lo obvio que no mueve conciencias...Me quedo en nuestra mierda de primer mundo para comentar el absurdo. "Las familias españolas se gastarán una media de 745 euros en Navidad" decía un periódico en su portada ayer. ¡Que viva la crisis! ¿Y la gente que no tiene para llegar a fin de mes? ¿Esa también se gastará 745 euros? ¿De dónde los van a sacar? Inteligencia por doquier.
He decidido no regalar nada nunca más por Navidad pero regalaré un día cualquiera, cuando nadie se lo espere. Seguro que hace mucha más ilusión a los obsequiados.
Una mañana, cuando os levanteis, lo mismo teneis regalos inesperados que ha colocado allí un anti-Navidad.

6 comentarios:

Mirna dijo...

¡Yo llevo pensando mucho en ello estos días!
Mis navidades siempre son terribles, porque mi familia es muy hipócrita. Se ven UNA vez al año, y como no... En Navidad. ¿Y por qué? ¿Por tradición? Y el cariño, la amistad, los lazos familiares, ¿Dónde se quedan?
últimamente estuve pensando en mi cumple, y casi me desagrada también. Casi preferiría que no me hubiesen regalado, porque sabía en parte lo que me iban a regalar y porque si te regalan el día de tu cumple, o por tu cumple... Es por obligación.
Me voy a poner a hacer regalos sorpresa yo también, hala.
Y además no me gusta casi nada de la comida de Navidad menos el pavo.
¡Caray!
Un beso quejica desde Marte,
Mirna

Mikelodigas dijo...

Hola, bueno quiero creer que en un futuro me dedicare a ello profesionalmente, ya que estoy haciendo el ciclo superior de ilustración.

Mi navidad no es que sea una maravilla por que me quedo aislado durante un tiempo en el País Vasco, pero bueno aguanto como puedo hasta volver a Zaragoza.

Un saludo.

K.G. dijo...

WOW!. Me ha encantado la entrada, sobre todo la parte de consumismo habitual de estas fechas.

Cómo curiosidad te diré que Jesucristo no nació el 25 de diciembre, lo hizo sobre primavera. Pero resulta que el 25 de Diciembre coincide con una antigua fiesta pagana.

Saludos

Mario dijo...

Hola... esto lo escribí hace un mes, más o menos, en otro oasis de palabras:

Hace un par de semanas paseaba por la parte vieja de mi ciudad. Pisaba las hojas que habían sobrevivido a su suicido otoñal. Miraba las piedras silentes y buscaba alguna musa que me besara en la boca entre café y café.



Me descubrí acariciando el otoño, oliéndolo, empapándome de melancolía pura. Entonces un escaparate llamó mi atención. Vi a San José, la virgen, virgen María, el niño Jesús, un buey, un burro, un Ángel aún no caído colgado de un árbol nevado y apuntando su boquita angelical hacia un grupo de pastores que corrían a adorar al niño que ha nacido ya, que ha nacido ya.



Me quedé petrificado por la amplia sonrisa del niño yacente. Y por las amplias tetas de la escaparatista, también. Pero no ha sido esto último lo que hasta hoy no me ha permitido escribir. Hasta hoy no he abierto este blog. Aunque sabía desde el día de autos y de paseos ocres que hablaría sobre un niño prematuro.



Y he hablado con el mejor amigo que un niño diablo puede tener. Y me ha regalado, y eso que ni es mi cumpleaños ni estamos en reyes, bueno, o eso creo... el título para este contenedor de letras, de historias que brotan de y desde mis cafés.



Así que sí. Que la Navidad cada vez llega antes. Que faltaban tres meses para que naciera ese niño que según la tienda de moda y de modas ha visto la luz de las rebajas. Para el veinticinco de diciembre el recién nacido ya no será un recién nacido. Andará dándole que te pego al buey, al mulo, tirándole de las orejas a su seudo padre, pidiéndole la merienda a su madre más virgen que antes de alumbrarlo. Y, sobretodo, con semejante aprendizaje, cuando vea llegar los reyes con sus regalos dirá que vaya mierda. Que en la tienda donde él nació hay cosas mucho más chulas.



Y, la verdad, ojalá hubiera nacido en un pesebre así. Y sentirme Rómulo y Remo. Y ser alimentado por esa loba que me ofrecía su sonrisa pre navideña.



Pero no creo en la Navidad que llega cuando aún guardo luto por el verano. No debe ser muy bueno mezclar polvorones y sangría en una terraza estival. Porque si fuera así, así de cierto, ese niño moriría crucificado en febrero. Aunque tiempo al tiempo, que como al corte inglés le de por darle matarile antes de Semana Santa para adelantar las rebajas... no habrá milagro que lo salve.



En fin, fin. Yo también quiero ser el primero en algo: Feliz Navidad, joder, por si alguno de vosotros cree y crece con ella.

Pau dijo...

Pues llego aquí, "aconsejado" por Mirna.

Que quieres que te diga, a mi me gusta la navidad. Tienes razón en todo lo que dices, pero yo te voy a hacer una pregunta.

¿Tan malo es que, por "X" o por "B", por lo que quieras, la gente sea agradable? No se, será falso y todo lo que quieras, pero al menos el mundo parece menos malo en estas fechas. Diras que vivo engañado y en la ignorancia.

Pero al fin y al cabo la ignorancia es la felicidad.

No se, yo es que tengo espiritu navideño que se dice, todo el año.

saluDOS

Pablo dijo...

Resulta que acabo la parrafada y me dice que no cabe todo, venga hombre!
Te contestao al correo del facebook.
Me da coraje porque el resto no lo podeis leer y no podemos discutir (que, creo, es lo que más me gusta del mundo), pero tengo prisa y muy pocos recursos en esto de la tecnologia...

Sed felices
(y viva la navidad, joder! jajajaajajja)